Nuestra propuesta de reforma local parte de una verdad que todos sentimos: la actual administración local y provincial está obsoleta y rota. Los ayuntamientos, aislados, gastan más y ofrecen menos. Agrupar los municipios en áreas metropolitanas y comarcales coordinadas nos permitirá compartir servicios, ahorrar duplicidades y destinar cada euro a mejorar la vida diaria de los ciudadanos sin tocar la identidad de ningún municipio.
Servicios unidos, bolsillos aliviados
Limpieza, movilidad, seguridad o compras conjuntas bajo una entidad supramunicipal donde todos los municipios estén representación proporcionalmente. Más calidad por menos coste: los recursos de muchos ayuntamientos funcionando como uno solo.
Ventanilla única y financiación transparente
Un solo trámite, un solo expediente, ahorro de tiempo y burocracia. Porque los servicios deben ser universales, eficientes y de calidad y no depender de que cada ayuntamiento gestione como pueda o quiera según su color político.
Ahorro que se ve y se revierte al ciudadano
Billete único metropolitano/comarcal, rutas escolares gratuitas, vivienda asequible, servicios operativos unificados… pasaremos del “no hay dinero” al “aquí está su servicio”, gracias a la eliminación de duplicidades administrativas y a la aplicación de economías de escala en la contratación de servicios.
Identidad intacta, clientelismo fuera
Cada municipio conserva su nombre, sus tradiciones, en definitiva, su identidad reduciendo drásticamente los asesores políticos al servicio únicamente de los partidos. Una nueva estructura municipal y provincial con menos sillones que repartir y con más transparencia y equidad para todos los vecinos.
Nuestro objetivo: pasar de ayuntamientos que compiten entre sí a administraciones modernas, adaptadas al marco europeo que compiten por dar mejores servicios a sus ciudadanos.